viernes, 10 de agosto de 2012

Mi Agnosticismo

En estos días alguien me cuestionó mi agnosticismo y realmente no entiendo porque tanta sorpresa, pero me llevo a hacer un análisis. Nunca he sido una persona muy creyente, no me sé los versículos de la Biblia, solo me conozco el salmo que dicen en los funerales y  me sé algo de 1era de Corintios 13 de casualidad. En casa nunca me hicieron leer la Biblia, no íbamos a la iglesia, ni me echaban la bendición, solo cuando estaba en apuros me decían "hay que pedirle a papá Dios", me aprendí el padre nuestro por la TV, nadie oraba o rezaba conmigo. Entonces no entendía el concepto de Dios y me dio con ir a la iglesia en mi adolescencia,  buscaba respuestas y buscaba hacer las cosas bien porque sentía que a mi corta edad estaba llena de pecados y buscaba borrarlos, irónicamente en las clases bíblicas no aprendí nada, solo iba porque era cool estar con mis amigos del barrio relajando, ademas el nene que me gustaba iba a la iglesia, la pastora me mandaba a usar faldas y me regañaba por todo, lo único que yo entendía era que había un ser supremo llamado "Dios" al que le tenía que rendir cuentas, que cuando necesitaba algo le pidiera y el me ayudaba y cuando me portara mal ese Dios me iba a castigar, ahí le cogí miedo a Dios. Iba a convenciones y actividades de la iglesia solo por ver al noviecito que tenía allí, después me arrepentía y le pedía perdón a Dios, me entregue al señor varias veces, pero dentro de mi algo no podía seguir aquel camino y no quería alejarme del mundo como me lo sugería mi nueva religión. En algún momento me dejé de aquel noviecito y dejé de asistir a la iglesia, nunca entendí mucho de lo que se hablaba allí. Decidí ignorar que Dios existía y así comencé, sentí un alivio de no tener que rendirle cuentas a aquel ser que me pudiera castigar si hacía algo incorrecto. Así viví hasta que tuve un encontronazo con la muerte ya de adulta, tuve un accidente y según mi abuela Dios me había salvado, quise creer nuevamente y aferrarme al Dios del que tanto hablaban, pero siempre sentí que ese Dios no me escuchaba y no teníamos conexión, siempre ha existido la duda en mi y si digo que he sido una mujer de Fé miento,  porque las veces que llegué a pedirle a Dios acto seguido me sentía estúpida por que era como pedirle algo al viento. Ese Dios nunca me escuchó, tal vez porque nunca le creí y nunca confíe. Desde entonces esto es como un juego en el que comienzo a tratar de creer a ver si funciona y las cosas cambian y solo termino decepcionandome de ese Dios porque nunca me cumple una petición. He tratado de alimentar mi fe y buscar mas allá. En el camino me he dado cuenta que no tengo que hacer las cosas bien para agradarle a ese tal Dios, sino que para agradar a mi misma y al final la opinión de la iglesia y de los demás es nula, por eso decidí ser un buen ser humano y tratar de hacer las cosas de la mejor manera posible para sentirme bien conmigo misma, sin miedo de que alguien me castigue si hago algo que no está dentro de lo que se considera correcto,  así que yo misma he creado lo que está o no está bien. Y me he puesto mis limites y pongo todo mi empeño para lograr los resultados que deseo obtener en la vida. Ya no ando hablando con el viento y pidiendole ayudita a nada ni nadie, y soy feliz porque todo lo que logro es por mi actitud, y así cuando hago algo que para mi está mal solo me decepciono a mi misma, recibo el castigo de mi, a la vez no espero nada de ninguna fuerza exterior y no ando por la vida decepcionada porque Dios me falló, tampoco ando esperando un milagro. Mucha gente me dicen que en la situación que me encuentro me tengo que encomendar a Dios, yo digo que tengo que comprometerme conmigo misma de que haré todo lo posible por estar bien y debo tener un buen juicio de poner mi salud en las manos de las personas que mejor preparadas están para atender mi situación . Y soy  feliz y estoy muy satisfecha con mi estilo de vida, puede que haya un Dios, pero no lo he podido conocer y no me hace falta conocerlo, porque si existe estoy muy enojada y le tendría mucha rabia por permitir que situaciones tan malas le toquen a personas tan buenas, por eso prefiero no darle importancia a si existe o no, Dios nunca ha sido una parte trascendental de mi vida y mi vida nunca se ha regido por sus caminos, así deseo continuar. Respeto las creencias de cada cual, así mismo espero que respeten las mías. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario