El día antes del transplante apenas pude dormir, muchas personas me habían dicho "ahora viene lo peor, pero todo estará bien" y yo decía ¿existirá algo peor de lo que ya he vivido? Eso se me hacía imposible de creer, el transplante me prometía vida, pero como todo, presenta muchísimos riesgos, realmente yo no tenía nada que perder, era eso o morirme lentamente de la manera mas dolorosa.
Me corrí la chanza y dije "me arriesgo, si total, no puede ser tan malo". Ahora me río de esas palabras, aunque me río con las muelas de atrás.
Lunes 29 de Octubre 2012
8:30 AM le extrajeron médula ósea a mi hermana y en el otro cuarto estaba yo ilusionada esperando que me la transplantaran como un niño espera sus juguetes en navidad... Recuerdo que me dijeron "vamos a comenzar"
No recuerdo nada más, desperté el 6 de noviembre, con la mente fundida, con los recuerdos borrosos, con la sensación de que me habían robado algo y trataba de hablar y no podía, me dolía la garganta como jamás me había pasado, me dolía la cabeza y lo peor, no podía mover mis piernas. La sensación era la de que me había muerto y mi alma estaba atrapada en aquel cuerpo que apenas podía funcionar. Comencé a llorar, a golpearme, a gritar, quería despertarme, pero para mi sorpresa estaba despierta y llevaban 8 días esperando que yo me despertara,me explicaron de todo lo que pasó, me explicaron el porque de todas las máquinas que me rodeaban, que había tenido un tubo para poder respirar, sí, me explicaron los días que estuve en coma.
Mi cerebro estaba en restart y poco a poco iba aclarando la mente, organizando palabras y sintiendo que volvía a ser yo.
Yo no esperaba que las cosas fueran a ser tan difíciles, de ahí para acá han surgido aún más complicaciones y yo solo me pregunto "¿qué más?" Esto no era el renacer que yo esperaba, pero fue lo que me tocó, no entiendo para que propósito, pero siento que ya no resisto, que mi cuerpo no aguanta. Aún así he encontrado la fuerza para sostenerme y no hundirme en la desesperación y esa fuerza me la han dado la gente que me ama y me han demostrado que están luchando conmigo, los que son mis cheerleaders, los que me envían buenas vibras sin conocerme personalmente. He recibido tantos y tantos mensajes, dándome support, que dentro de todo este caos me siento alegre de contar con tanto cariño, porque eso me mantiene de pie.
Yo elegí mi familia y es la mejor que pude haber elegido.